Desde PMOPartners, en base a nuestra experiencia, podemos asegurar que a la hora de gestionar un proyecto IT es fundamental la existencia de una figura de enlace entre IT y Negocio con conocimientos sobre ambas áreas. Aunque esta figura debe estar presente a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto, su papel es especialmente importante en los siguientes momentos: definición del alcance, pruebas de usuario y periodo post implantación.

 

En primer lugar, respecto a la definición del alcance, dado que el lenguaje utilizado por el usuario de Negocio no es el mismo que el utilizado por el equipo de IT encargado de desarrollar el proyecto, la existencia de un intérprete capaz de entender ambos mundos es crucial. Su importancia se debe especialmente a dos motivos: asegurar que lo que solicita Negocio es lo que se va a desarrollar en IT y, asegurar que las estimaciones de tiempo y coste se realizan en base al alcance correcto. Una buena relación en esta etapa minimiza las solicitudes de cambio a la definición que se realicen a lo largo del proyecto y, por tanto, las desviaciones en la planificación y el presupuesto.

 

El siguiente punto en el que esta figura de enlace juega un papel fundamental es durante la fase de pruebas de usuario. Aquí es donde se realiza el control entre lo desarrollado por IT y lo solicitado por Negocio. En esta etapa esta figura es la responsable de coordinar dichas pruebas y además, en caso de que se detecten defectos, es quien tendrá que corroborar que lo desarrollado por IT se ajusta a la definición funcional, con el fin de evitar modificaciones incontroladas de alcance por parte de Negocio y garantizar que el producto final cubre las necesidades por las cuales se ha solicitado ese proyecto. El éxito de las pruebas de usuario minimiza al máximo las incidencias post implantación.

 

El último punto de contacto clave se produce en el periodo post implantación. Una vez desplegados los desarrollos en producción, cualquier incidencia detectada por el usuario final debe ser supervisada por la figura de enlace antes de solicitar una modificación en los desarrollos, con el fin de controlar de nuevo si la incidencia detectada se encuentra dentro del perímetro acordado o si por el contrario se trata de un evolutivo. En el primer caso la incidencia se trasladaría a IT para realizar las modificaciones oportunas, mientras que en el segundo daría lugar a una nueva definición del alcance.

 

Como conclusión, la existencia de una figura que actúe de bisagra entre Negocio e IT influye positivamente en el resultado de los proyectos, al evitar malentendidos entre ambas partes que provoquen desviaciones especialmente relacionadas con el alcance del proyecto y, por consiguiente, ayude a cumplir con los objetivos de plazo y coste establecidos.

 

 

 

Si necesitáis más información sobre alguna de nuestras soluciones no dejéis de visitar nuestra web o contactar con nosotros para una mayor información sobre las mismas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *